El café vietnamita se ha convertido en una de las preparaciones más populares y curiosas dentro del mundo del café. Su sabor intenso, sus métodos de elaboración únicos y sus combinaciones poco habituales lo distinguen claramente de otros estilos más conocidos en Occidente. Vietnam no solo es uno de los mayores productores de café del mundo, sino también un país con una fuerte identidad cafetera.
A diferencia de otras culturas, el café en Vietnam no se limita a una única receta. Existen múltiples variantes, muchas de ellas pensadas para adaptarse al clima cálido y a los gustos locales.
¿Qué es el café vietnamita y cómo se consume?
El café vietnamita tiene su origen en la época colonial francesa, cuando el café fue introducido en el país a finales del siglo XIX. Con el paso del tiempo, Vietnam desarrolló una forma propia de cultivar y consumir esta bebida, hasta convertirse hoy en el segundo mayor productor mundial de café.
Una de sus principales características es el uso predominante del café robusta, una variedad con más cafeína y un sabor más fuerte y amargo que el arábica. Este perfil intenso explica por qué muchas recetas de café vietnamita incorporan leche condensada, hielo o ingredientes dulces que equilibran el sabor.
En Vietnam, el café se consume a lo largo del día, tanto caliente como frío, y forma parte de la vida social. Es habitual ver cafeterías de calle donde el café se prepara lentamente y se disfruta sin prisas.
Café vietnamita receta tradicional paso a paso
La receta de café vietnamita más tradicional se caracteriza por su sencillez y por el uso de un utensilio muy concreto: el filtro phin. Este método permite una extracción lenta que potencia el sabor intenso del café.
Ingredientes básicos
- Café molido medio-fino (preferiblemente robusta)
- Agua caliente (no hirviendo)
- Leche condensada (opcional, pero muy habitual)
Utensilios: el filtro phin
El phin es un pequeño filtro metálico que se coloca directamente sobre la taza. A diferencia de otros métodos, el café se infusiona lentamente por gravedad, lo que da como resultado una bebida concentrada y aromática.
Preparación del café vietnamita tradicional
- Coloca el filtro phin sobre la taza.
- Añade el café molido en el interior.
- Vierte un poco de agua caliente para humedecer el café y deja reposar unos segundos.
- Añade el resto del agua y tapa el filtro.
- Deja que el café gotee lentamente durante 3–5 minutos.
- Si lo deseas, mezcla con leche condensada antes de beber.
Esta es la base de muchas variantes, incluido el popular café con hielo vietnamita.
Consejos para ajustar intensidad y dulzor
- Usa más o menos café según tu tolerancia al amargor.
- Ajusta la cantidad de leche condensada al gusto.
- No apresures la extracción: la lentitud es clave.
Café con hielo vietnamita: la versión más popular
El café con hielo vietnamita es probablemente la versión más conocida fuera del país. Refrescante y potente, es ideal para climas cálidos y se consume durante todo el año.
Se prepara partiendo del café vietnamita tradicional, al que se le añade hielo una vez finalizada la extracción. Normalmente se combina con leche condensada, creando un contraste entre el café fuerte y el dulzor cremoso.
Café con hielo vietnamita con cardamomo
Una variante menos común pero muy aromática es el café con hielo vietnamita con cardamomo. Esta especia aporta un toque cálido y ligeramente dulce que complementa muy bien el perfil intenso del café robusta. Es una opción interesante para quienes buscan un matiz especiado sin perder frescura.
Café con hielo vietnamita con tapioca
El café con hielo vietnamita con tapioca es una adaptación moderna influenciada por las bebidas tipo bubble tea. La tapioca añade textura y convierte el café en una bebida más cercana a un postre, muy popular entre los más jóvenes y en cafeterías urbanas.
Tipos de café vietnamita más conocidos
Además del café tradicional y el café con hielo, Vietnam cuenta con recetas únicas que reflejan su creatividad gastronómica.
Café vietnamita con huevo
El café vietnamita con huevo (cà phê trứng) es una de las especialidades más famosas del país. Originario de Hanói, surgió como alternativa a la leche en tiempos de escasez.
Se elabora batiendo yema de huevo con azúcar hasta obtener una crema espesa, que se coloca sobre el café caliente. El resultado es una bebida sorprendentemente suave, con una textura similar a la de un postre y un sabor que recuerda al tiramisú.
Café vietnamita con coco
El café vietnamita con coco es muy popular en el sur del país. Combina café fuerte con crema o leche de coco, a menudo servido con hielo. El contraste entre el amargor del café y el dulzor tropical del coco da lugar a una bebida refrescante y cremosa, ideal para quienes buscan algo diferente.
Café vietnamita con sal
El café vietnamita con sal es una especialidad originaria de la ciudad de Huế. Aunque pueda parecer extraño, una pequeña pizca de sal realza el sabor del café, reduce el amargor y aporta una sensación más redonda en boca. No se percibe como salado, sino más equilibrado.
Conclusión: por qué el café vietnamita es único en el mundo
El café vietnamita destaca por su personalidad propia, su intensidad y su capacidad para reinventarse en múltiples formas. Desde la receta tradicional con filtro phin hasta variantes tan originales como el café con huevo, con coco o con hielo, ofrece una experiencia diferente a la de otros cafés más convencionales.
Su uso del café robusta, su lenta preparación y su creatividad gastronómica lo convierten en una opción ideal para quienes buscan salir de lo habitual y descubrir nuevos sabores. Probar el café vietnamita es adentrarse en una cultura cafetera rica, diversa y sorprendente.



